Human Monsters: A Horror Anthology
No acostumbro a leer muchos libros o relatos que hayan sido escrito recientemente. No creo que se deba a que no me gusten, sino que tiene que ver con que siempre estoy cayendo sobre lecturas pendientes que llevan años en mi lista de espera. Hay, por supuesto, excepciones de vez en cuando. En este caso, me sucedió con Human Monsters: A Horror Anthology (2002), una colección de 35 relatos de terror originales editada por Sadie Hartmann y Ashley Saywers publicada en 2022 en la que se dan cita una extensa cantidad de monstruos con un punto en común: no se trata de monstruos fantásticos o mitológicos. Estos monstruos dan cuenta del terror dentro de casa, o dentro del barrio, o dentro de la persona misma. Es el terror que se aloja en nosotros, los seres humanos. Confieso que no conocía a la gran mayoría de autores y autoras de esos relatos. Repasemos brevemente los cuentos, uno por uno:

-Kill me with lipstick, de Cynthia Pelazo. En este brevísimo relato que abre la compilación, la escritora portorriqueña retoma el caso de un femicida que fue encerrado en el momento de los crímenes, con 17 años, y aun hoy no se sabe con exactitud qué tan culpable fue. Un relato sobre la memoria, la fragilidad de la verdad y de nuestra inseguridad en las decisiones que tomamos. Interesante y fugaz. ***
-7 P.M. Awards Ceremony, Followed by Girl Scout Auction at 8, de Sam Rebelein. En este cuento de título pintoresco, un barrio cerrado celebra una fiesta anual en la que se premia a los niños del lugar según el grado de "cosas" que hayan hecho, de "pecadores" que hayan conseguido. Con un ritmo narrativo que nos lleva desde la rutina típica de la preparación de un evento de grandes magnitudes hacia la verdadera razón de tanta movida, el relato se hace eco -de manera impactante, aunque nunca del todo explícita- de una sociedad actual que ha naturalizado la violencia en todas sus formas, y también da cuenta del ascenso de formas ideológicas autoritarias y alejadas de la justicia. Excelente. *****
-The Heartbreak Boys, de Andrew Cull. Cuatro niños deciden asesinar a su líder Scout para robarle su dinero. Lo que parece el plan de un acto de violencia irracional y despiadado, se va matizando con los recuerdos del protagonista y líder de ese grupo de niños. Un relato fuerte, que mira a la violencia desde otro lado, poniendo un manto de ambigüedad sobre dicha violencia y explorando la pérdida de la inocencia desde varios puntos neurálgicos incisivos. Muy bueno. ****
-I Did a Thing, de Caroline Kepnes. Una estilista perturbada por la extraña muerte de su prima sueña despierta con la posibilidad de degollar a alguna/o de sus clientes. Aunque comienza un poco lento, la descripción constante de los sentimientos de la protagonista en primera persona le dan cierta sensación de vértigo a un relato sobre una mente rota y perseguida por los deseo insatisfechos. Interesante. ***
-The Bystander, de L.P. Hernandez. Avery, un joven con problemas de sociabilidad y una madre con tendencias suicidas, tiene un hábito criminal: secuestrar personas y mantenerlas con vida en el sótano de su casa. La muerte de su madre genera una necesidad inesperada en Avery, y el final tiene un cierre incomprensible dado el desarrollo del relato. No estuvo mal, pero no me convenció. **
-Everyone's a Critic, de Greg Sisco. Un hombre que ha puesto recientemente un restaurante se confiesa ante un sacerdote; luego de una charla en la que el protagonista admite odiar visceralmente los comentarios y puntuaciones en línea, le cuenta al representante de la fe el crimen que ha cometido. Un relato que ilustra con cierta ironía la obsesión por la aceptación y los peligros de depositar un proyecto en la opinión de desconocidos. El final es muy bueno. ***
-Monster Misunderstood, de Catherine McCarthy. Callum es un niño de diez años que acaba de incendiar el guardarropas de la escuela y se halla frente a un psicólogo que intenta comprender su malestar; tras conocer a otra joven con problemas disciplinarios similares, se entusiasma con su compañía pero una tarde que vuelve tarde a casa se cruza con su destino más fatal. Aunque no está mal escrito, me desconecté totalmente con su desenlace. Decepcionante. *
-The Myth of Pasiphaë, de Andy Davidson. Un joven obsesionado con los toros, acepta ayudar a una joven por quien se siente atraído, una joven que acaba de ser ultrajada como las reses. Debo destacar la florida y jugosa prosa de Davidson, la cual convierte cada párrafo en un viaje sensacional al corazón de la historia. Desafortunadamente, no pasa demasiado en el relato, excepto en el tramo final cuando la descripción de la venganza -evocando en cierta forma el mito del título- es cruda pero elegante gracias a la prosa del autor. Aceptable. ***
-Into the Barn, de Stephanie Nelson. Una niña que forma parte de un culto religioso disfrazado de salvación, pasa sus días en la granja familiar hasta que una noche, luego de la advertencia del pastor sobre el día del juicio final, un hecho se convierte en la oportunidad familiar de trascender de acuerdo al dogma. Un cuento corto en el que se percibe la intrusión de las creencias religiosas dimensionadas como la realidad misma. Buen cuento aunque le falta una vuelta más. ***
-BodiBag, de Rebecca Jones-Howe. Un joven desempleado que vive con su hermana mayor y con la familia de ella, pasa los días viendo The Office en el sótano, encargando comida rápida y revisando con insistencia una extraña aplicación en la que se solicitan mujeres. Un relato interesante que muestra la actitud casi nihilista de jóvenes sin ocupación y consumidos por la vorágine de las redes, de familias en crisis o fracturadas y con un twist irónico que cae sobre el protagonista como una masa sobre su cabeza. Muy bueno. ****
-Everything You Want to Be, Everything You Are, de John F. D. Taff. Un joven con una mirada bastante cínica de su alrededor, disfruta del patinaje pero también se acerca a una mujer mayor que él con intenciones no tan románticas. Un relato sobre cómo funciona la psiquis de una mente joven perturbada y dispuesta a hacer cualquier cosa, pero que me dejó con sabor a poco. **
-Drea's Sparkly Pink Kaboodle, de Dana Vickerson. Drea es una adolescente algo subida de peso que, noches antes de abandonar su pueblo camino de la universidad, planea la venganza contra un amigo de la infancia que abusó de ella en su niñez. Esperando el Impala del susodicho y pensando que ya no lo va a encontrar, se topa con él camino a su casa. La mesa está servida. Buen cuento, directo, sin necesidad de aplicar el heroísmo feminista. ***
, -One and Done, de Stephen Graham Jones. Rhett es un asesino serial observa impasible desde su local el paso de los días sin que se descubra su autoría en crímenes de jóvenes mujeres. Un relato que me decepcionó porque se trata del autor más conocido del libro, y porque las pocas reseñas que circulan por las redes colocan a éste como uno de los mejores cuentos de la antología. Con gusto a poco. **
-Scrying Eyes, de Laurel Hightower. Sasha y su hermano Alex atraviesan el duelo por la pérdida de sus padres; a través de la mirada de Sasha presenciamos la transformación de Alex en un médium o vidente y su posterior muerte. Muy interesante cuento en el que la autora ofrece distintas reacciones y comportamientos frente a una gran pérdida, con un cierre cercano a lo sobrenatural pero corregido por un twist sorprendente. ****
-The Total Price of One Human Baby, Sales Tax Included, de Tim Meyer. Marlena, madre soltera, se desquicia cuando su bebé es raptado presumiblemente por una mujer que la había abordado durante las compras ofreciéndole dinero por su hijo. Su investigación por cuenta propia la lleva a un lugar sagrado que esconde un secreto. Buen timing, una escritura que privilegia la acción por sobre las meditaciones interminables, dando como resultado un relato tenso y dinámico.. ****
-Between the Crosses, Row on Row, de Venezia Castro. Inés, una niña pre-adolescente, se muda con su madre y su hermano menor a un pequeño espacio proporcionado por un familiar en Las Ventanas, luego de que su padre falleciera. En la extrañeza del lugar, un hombre se le acerca con proposiciones indecentes y perturbadoras. Un relato interesante sobre afrontar las pérdidas y sobre los límites de la infancia. Me hubiera gustado un cierre más impactante. ***
-I Swear I Didn't Kill the Others, de Kelsea Yu. Un médico se suscribe a una publicación de terror que le envía historias temáticas. Cuando recibe una historia sospechosamente familiar -porque se vincula indirectamente con la muerte de un paciente y esposo de una amiga-, el médico toma cartas en el asunto, pero se encuentra con una maniobra inesperada. No es un mal relato, pero encontré ciertas dificultades en la persona narrativa, cuya posición incomoda un poco a la lectura. Aceptable. ***

-Grave Bait, de Chad Lutzke. Una joven asiste a una cita a ciegas programada por su mejor amiga, pero aunque llegando al lugar se arrepiente, su cita en cuestión toma una decisión inesperada y la situación tiene un giro también inesperado. Lutzke comienza el relato con un ritmo algo tedioso al intentar otorgarle la actitud juvenil de las chicas, pero conforme desentraña el último tramo de su historia, ésta cobra fuerza. La última frase del relato es imperdible. ****
-Five Ways to Kill Your Rapist on a Farm, de Emma Alice Johnson. Una mujer que fue víctima de una violación conserva un trauma que la hace ver repetidamente a su perpetrador en todas partes; el problema es que, cada vez que puede, lo asesina, aun cuando ella no se da cuenta de que se trata de otros hombres. Buen relato en el que la autora explora el trauma provocado de un abuso violento por medio del descenso a la locura de una mujer que no puede reconstruir su propia vida. ****
-Victim 6, de Belicia Rhea. Una joven aspirante a actriz de Hollywood se presenta a un casting para convertirse en una de las tantas víctimas de un payaso asesino en una película de terror. Luego de un episodio perturbador en el que muere otra de las actrices, ella se interiorizará sobre qué significa habitar una película de terror antes de filmar; entretenido y breve relato en el que Rhea habla un poco de la deshumanización a la que nos arroja este mundo actual, en el que el deseo de éxito puede sobrepasar situaciones reales más importantes. ***
-Ambush Predator, de C. S. Humble. Una mujer rememora el ataque de un depredador, con detalles minuciosos aunque con una perspectiva un tanto ambigua. Un relato al que considero de los más flojos del libro; aunque me parece que está bien escrito, adolece de claridad y de interés al tratarse de una narración muy enfocada en una sola situación. **
-A Sunny Disposition, de Josh Malerman. Cuando sus padres lo dejan solo cuidando de su abuelo mientras ellos van al cine, un niño comienza a sospechar que el patriarca de la familia esconde algo perturbador. No quiero decir más para no arruinar la sorpresa, pero es un relato cuyo suspenso está bien construido, y la situación se centra específicamente en un secreto que el anciano está dispuesto a mostrar a su nieto. Me recordó un poco a "Abuela" de Stephen King, pero más allá de eso es un relato aceptable que cumple. ***
-Down the Road You Might Change Your Mind, de S. P. Miskowski. En el transcurso de un viaje de exploración entre un hijo y su padre, este deja al menor en casa de una tía para tener una aventura amorosa. Luego, el niño arruinará la vida de su padre a partir de mentiras escandalosas y absurdas. Un relato sobre la pérdida de la inocencia y la ruptura de los lazos que sostienen nuestros mejores recuerdos. No es un cuento terrorífico, pero es un viaje demoledor hacia las consecuencias de una separación y la ruptura familiar, y lo que ello puede invocar en los seres humanos, transformándolos hasta límites insospechados. ****
-The Other Wives, de Archita Mittra. Lola se casa con Leonard, un reputado médico con grandes ambiciones. Viviendo en su casa, el fantasma de las varias ex-esposas de su marido (que aun están vivas y de hecho las conoce luego de un tiempo) se vuelve cada vez más incesante, penetrador y perturbador para la protagonista. En esta relectura del clásico cuento Barbazul, Mittra nos brinda un relato agradable pero que no se distancia lo suficiente de aquel que homenajea como para impactar eficazmente en la lectura. Aceptable. ***
-Jubilee Juncture, de Nat Cassidy. Robby y Marvin son dos personas del espectáculo, pero Marvin busca una nueva chance de mostrarse, y le propone a Robby un show de ventriloquía con un muñeco bastante extraño, realista, y ciertamente poco tradicional. Un cuento que suena entretenido pero que no llegó a atraparme. **
-The Better Man, de Jena Brown. La desaparición de su amigo y colega de trabajo Paul tiene a Dave muy preocupado, especialmente porque él tuvo algo que ver con ese hecho; la novia de Paul comienza a investigar y a acechar tanto a su pareja, que casualmente había sido novia de aquel y que fue la verdadera causa de lo que Dave cometió. Sin embargo, la culpa pesa demasiado sobre su conciencia, y decide revisar el lugar del crimen. Un relato con vaivenes, que no terminó de cerrarme. **
-One Man's Trash, de Samantha Kolesnik. Benny es un hombre solitario que una noche junta, de manera rutinaria, la basura de otro hombre y se encuentra con algo inesperado. One man's trash es un relato bastante breve con el que no conecté; de hecho, me engañó en un principio, porque pensé que iba hacia otro lado pero su narrativa incluyó una suerte de McGuffin que me despistó. Poco interesante. *
-The Protest, de Jeremy Robert Johnson. Movido por un descontento generalizado acerca de la rutina cotidiana y el sentido mismo de la vida en sociedad, Benjamin comienza a dejarse caer, separándose de su esposa Melody -con quien no pudieron tener hijos-, perdiendo su trabajo, ignorando las llamadas de su madre, deshaciéndose de sus posesiones y finalmente abandonando a su envejecido perro para viajar a distancias remotas y transmitir su supuesta transformación a partir de larvas interiores. Un relato sobre la disconformidad, quizás demasiado pesimista, pero que cumnple con su objetivo. ***
-Eggshell, de Gemma Amor. Aggie es una suerte de escultora forense de la vieja escuela de modelaje a mano. Un día recibe la visita de un antiguo colega quien le presenta un caso que no puede resolver; Aggie presume que se trata de otra víctima del asesino de Eggshell, un homicida serial. El cuento narra con precisión la labor de la escultora, con lujo de detalles, y aunque el final -en cadencia- no es ni remotamente un shock ni contiene giros sorpresivos, el relato está tan bien escrito que te deja con satisfacción luego de su cierre. ****
-Prototype, de Leah Ning. Un adolescente con el rostro desfigurado por una malformación genética, pasa sus días construyendo un rostro armado con prótesis que encarga de manera online, en la búsqueda de emular la belleza de la chica de quien está enamorado. Pronto, esa obsesión con el perfeccionamiento del rostro lo lleva a realizar tareas inescrupulosas y despiadadas. La prosa economizada de Ning es ágil y al mismo tiempo descriptiva, permitiéndonos acceder al parecer del protagonista sin necesidad de detallar su conflicto interior. Uno de los mejores relatos del libro. *****
-Wetwork, de Elton Skelter. Luego de perder su empleo, un hombre toma un trabajo en el cual debe "asesinar" a varias personas. La ambigua faceta psicológica del protagonista y la decantación de Skelter por un formato cinematográfico de narración destruyeron mi interés por el argumento. Llegué hasta el final sin sentir absolutamente ningún interés por el accionar de nuestro perverso protagonista. Una pena. *
-Hair, de Francesca McDonnell Capossela. Tras el fallecimiento de su padre, Samantha cuida de su madre Augusta, enferma de cáncer y quien se ha quedado calva, mientras ambas se obsesionan con la apariencia física. Un relato despiadado sobre los límites -o la falta de estos- del cuidado físico y del interés por las apariencias; quizás difícil de transitar, especialmente para una lectora mujer. ***
-Paypig, de Jeremy Megargee. Tabby es una joven madre de tres hijos que narra su experiencia vendiendo su cuerpo de manera online mediante las redes sociales y plataformas que permiten esta transacción, como la popular OnlyFans. El suicidio de uno de los clientes -a los que, por el desprecio que siente, los llama paypigs (cerdos que pagan)- desata un final inesperado e inconveniente para ella. Un relato que por un lado ilustra con solvencia la dualidad moral en esas personas que se ganan la vida con nuevas tecnologías e ideas antiquísimas, y por otro lado que relata con mucha crudeza lo que la soledad y la falta de cariño pueden hacer sobre las personas. ****
-Barry & Lich, de Stephen S. Schreffler. Los adolescentes del título son dos 'perdedores', dos muchachos que siempre son humillados por los más 'exitosos' de su clase, y rechazados y despreciados por las chicas más bonitas de la escuela. Una noche, Barry y Lich planean darle un susto a un grupo de esos jóvenes durante una fiesta nocturna, pero la broma se les va de las manos. Schreffler narra esta historia casi poniéndose del lado de estas víctimas convertidas en asesinos, tratando de brindarnos un punto de vista que nos conduzca a empatizar con ellos. Interesante, con un lenguaje coloquial pero sin fisuras. ****
-Me & My Shadow, de Linda D. Addison. En este microrrelato en forma de verso que sirve de cierre a la colección, Addison se pone en la voz de un asesino serial que va de pueblo en pueblo limpiándolos de la "mala gente" pero también saciando su sed criminal. Breve y contundente. ****
Llegamos de esta manera al final de una colección no tan heterogénea como esperaba. Sin embargo, dada la cantidad de relatos y el amplio espectro de registros narrativos, se pueden encontrar relatos para diferentes gustos. La colección como un todo no me fascinó, es un libro que no me deja con ganas de más relatos de esta misma temática (la monstruosidad con la que cargamos los seres humanos). A pesar de esta negativa, recomiendo este libro principalmente porque me he encontrado con voces del terror muy interesantes, a las cuales no había leído previamente, como ya mencioné al principio; algunas de esas voces aportan frescura, conocimiento de las problemáticas psicológicas -y en algunos casos psiquiátricas- que aquejan a nuestra sociedad actual, y es que el libro es justamente eso, un compendio de situaciones extraordinarias y macabras que tienen un pequeño porcentaje de convertirse en realidad, claro que con otros nombres y otras circunstancias. El plan original del libro se cumple, y eso se agradece.
Nota promedio: 3,08 (108/35)
